Algo de preámbulo para escribir, es que tirada en el césped en un hermoso parque con el sonido de los pajaritos y con una vista hermosa del mar. Nada más relajante que esto.

Hoy o tal vez antes me doy cuenta de lo importante que es la amistad y la importancia que le damos, y sobretodo que conforme pasan los años, estás amistades se van desmoronando. Es algo súper raro sentirlo, porque nunca comprendí porque alguien que aprecias y conversas se puede ir apagando, y ahora entiendo. Todos tomamos caminos diferentes. A ver te explico, cuando tienes veinte con muchas responsabilidades, pero aún tal vez sin ninguna atadura, me refiero a una familia, a un ser querido que si o si debes atender, etc. Algo de fuerza mayor que haga no interactuar constantemente con tus amigos o amigas, siempre tienes alguien allí. Se reúnen el fin de semana, al cine, a una fiesta, a la parrilla, etc. Y luego eso cambia por prioridades que lo habitual, ya a tus treintas tienes una familia, aprovechas ese poco tiempo libre con disfrutarlos y tus amistad, es obvio lo entienden. Luego pasa esa etapa de los veintes que cada fin de semana era alguna actividad con amigos, a realizarla con la familia. Y pues es normal, cambia tu relación con tus amistades, se van perdiendo poco a poco.

Recuerdo que a mis veintes trataba de ir a todas las reuniones, era curioso hasta debía evitar algunas. Hoy en día, ha cambiado un poco las debo de organizar, con más antelación y considerar diversas situaciones me refiero a presencia de niños, es curioso, pero así ocurre. Es una transición que nadie te cuenta, ni te explican y vas a ir descubriendo poco a poco. Que la madurez o el desarrollo de cada uno va depender de tu entorno y las relaciones que tienes o tuviste en el pasado.

Solo quería dejar esta reflexión, muchas veces lo pensamos, pero no lo escribimos. Las amistades de los treintas son entretenidas, pero diferentes. 🤟🏻